Mostrando entradas con la etiqueta autonomía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autonomía. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de julio de 2011

Expresarse por si mismo



Los maestros zen enseñan a sus jóvenes pupilos a expresarse por sí mismos. Dos monasterios zen, vecinos entre sí, tenían cada uno de ellos un pequeño protegido. Sucedió que uno de ellos, yendo por la mañana a comprar legumbres, se encontró con el otro en el camino.
“¿Adónde vas?”, le preguntó al verlo.
“Voy a donde mis pies me lleven”, respondió el otro.
Esto dejó confundido al primer pupilo, que fue enseguida a consultar a su maestro. “Mañana por la mañana”, le aconsejó éste, “cuando vuelvas a encontrarte con ese muchacho, repítele la pregunta que le formulaste hoy. Te responderá lo mismo, y entonces le dirás: «Supón que no tuvieses pies. ¿Adónde irías entonces?». Esto lo pondrá sin duda en un buen aprieto”.
Los dos muchachos se encontraron a la mañana siguiente.
“¿Adónde vas?”, preguntó el primero.
“Voy allá donde me lleve el viento”, respondió el otro.
Esto volvió a dejar perplejo al jovencito, que contó su fracaso a su maestro.
“La próxima vez pregúntale adónde iría si no soplase el viento”, le sugirió éste.
Al día siguiente se encontraron por tercera vez.
“¿Adónde vas?”, preguntó el primero.
“Voy al mercado a comprar legumbres”, replicó el otro.