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domingo, 17 de febrero de 2013

TODO LO QUE EXISTE ES DIOS




El gurú y el discípulo estaban departiendo sobre cuestiones místicas. 

El maestro concluyó con la entrevista diciéndole: 

--Todo lo que existe es Dios. 

El discípulo no entendió la verdadera naturaleza de las palabras de su mentor. Salió de la casa y comenzó a caminar por una callejuela. De súbito, vio frente a él un elefante que venía en dirección contraria, ocupando toda la calle. El jovencito que conducía al animal, gritó avisando: 

--¡Eh, oiga, apártese, déjenos pasar! 

Pero el discípulo, inmutable, se dijo: “Yo soy Dios y el elefante es Dios, así que ¿cómo puede tener miedo Dios de sí mismo? Razonando de este modo evitó apartarse. El elefante llegó hasta él, lo agarró con la trompa y lo lanzó al tejado de una casa, rompiéndole varios huesos. Semanas después, repuesto de sus heridas, el discípulo acudió al mentor y se lamentó de lo sucedido. El gurú replicó: 

--De acuerdo, tú eres Dios y el elefante es Dios. Pero Dios, en la forma del muchacho que conducía el elefante, te avisó para que dejaras el paso libre. ¿Por qué no hiciste caso de la advertencia de Dios? 

Afila el discernimiento. 
No tomes la soga por una serpiente, 
ni la serpiente por una soga. 


domingo, 6 de febrero de 2011

La Ayuda de Dios en el Desierto




Un hombre se perdió en el desierto. Y más tarde, refiriendo su experiencia a sus amigos, les contó cómo, absolutamente desesperado, se había puesto de rodillas y había implorado la ayuda de Dios. 

"¿Y respondió Dios tu plegaria?", le preguntaron. 

"¡Oh, no! Antes de que pudiera hacerlo, apareció un explorador y me indicó el camino" 

Anthony de Mello 

jueves, 25 de noviembre de 2010

Dos formas diferentes de ver la vida



Mi mujer y yo estábamos sentados a la mesa en la reunión de mis excompañer@s de universidad. Yo contemplaba a una mujer sentada en una mesa vecina, totalmente borracha que se mecía con su bebida en la mano. Mi mujer me preguntó: – ¿La conoces? – Sí -suspiré-, es mi ex-novia. Supe que se dio a la bebida cuando nos separamos hace algunos años y me dijeron que nunca más estuvo sobria. – ¡Dios mío! – exclamó mi mujer ¡Quién diría que una persona puede celebrar algo durante tanto tiempo! 

Moraleja : 
Siempre hay dos maneras de ver las cosas …