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lunes, 6 de mayo de 2013

No subestimes a los demás


En la facultad de Medicina, el profesor se dirige a un alumno y le pregunta:
- “¿Cuántos riñones tenemos?”
- “¡Cuatro!”, responde el alumno.
- “¿Cuatro?”, replica el profesor,arrogante, de esos que sienten placer en pisotear los errores de los alumnos. Traiga un fardo de pasto, pues tenemos un asno en la sala”, le ordena el profesor a su auxiliar.
- “¡Y para mí un cafecito!”, replicó el alumno al auxiliar del maestro.
El profesor se enojó y expulsó al alumno de la sala. El alumno era, entre tanto, el humorista Aparício Torelly Aporelly (1895-1971), más conocido como el “Barón de Itararé”.
Al salir de la sala, todavía el alumno tuvo la audacia de corregir al furioso maestro:
- “Usted me preguntó cuántos riñones ‘tenemos’. Tenemos’ cuatro: dos míos y dos suyos. Tenemos’ es una expresión usada para el plural. Que tenga un buen provecho y disfrute del pasto”.

lunes, 18 de marzo de 2013

El papel arrugado"




Mi carácter impulsivo, me hacia reventar de cólera a la menor provocación.

La mayor parte de las veces, después de uno de esos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado.

Un día un amigo, quien me vio dando excusas después de una explosión de ira, me entrego un papel liso y me dijo: ESTRÚJALO...

Asombrado lo hice y transforme el papel en una bolita muy apretada...

Luego me dijo: Ahora trata de dejarlo como estaba antes...

Por supuesto que no pude dejarlo como estaba... por mas que trate. el papel quedo lleno de arrugas...

Entonces mi amigo me dijo: “El corazón de las personas es como ese papel.... la impresión que dejas en ese corazón que lastimaste, será tan difícil de borrar como esa arrugas en el papel..” “Aunque intentemos enmendar el error, ya estará marcado”.

Por impulso no nos controlamos y sin pensar arrojamos palabras llenas de odio y rencor, y luego cuando pensamos en ello, nos arrepentimos. pero no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedo grabado. Y lo mas triste es que dejamos “arrugas” en muchos corazones.

Desde hoy se mas comprensivo y mas paciente.

Cuando sientas ganas de estallar recuerda... el papel arrugado


martes, 19 de febrero de 2013

LA DISPUTA



En el bosque habitaban el rey de los cuervos y el rey de los búhos, ambos con su legión respectiva de cuervos y búhos. Siempre habían compartido la paz del bosque, pero resulta que cierto día el rey de los cuervos y el rey de los búhos se encontraron y comenzaron a intercambiar impresiones. El rey de los cuervos preguntó: 

--¿Por qué tú y tu legión de búhos trabajáis por la noche? 

El búho, sorprendido, replicó: 

--Sois vosotros los que trabajáis por la noche. Nosotros trabajamos de día. Así que no mientas. 

Y los dos reyes se enzarzaron en una discusión, ambos convencidos de que trabajaban de día. Hasta tal punto la discusión comenzó a adquirir un carácter de violencia, que la legión de cuervos y la de búhos se disponían a entrar en combate. Pero cuando la situación estaba llegando a su momento más crítico, apareció por allí un apacible cisne que, al enterarse de la disputa, dijo: 

--Calmaos todos, queridos compañeros. 

Y dirigiéndose a los reyes, dijo: 

--No debéis en absoluto pelear, porque los dos tenéis razón. Desde vuestra perspectiva, los dos trabajáis de día. 

Debido a diferentes enfoques 
de la realidad aparente, 
ideologías y ficticias divisiones, 
surgen las disputas y guerras, 
el malestar y el dolor.

domingo, 18 de noviembre de 2012

El sueño del Rey



Un Rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño. 

- ¡Qué desgracia mi señor! - exclamó el Sabio - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad. 

-¡Qué insolencia! - gritó el Rey enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! 

Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos. Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo: 

- ¡Excelso señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes. 

Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. 

Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: 

- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. 
No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro. 

- Recuerda bien amigo mío - respondió el segundo Sabio - que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse. De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma como debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas. 

La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.


lunes, 12 de noviembre de 2012

El  Noble Cabezahueca





Dos maestros Zen, Daigu y Gudo, fueron invitados a visitar a un señor feudal.

Al llegar Gudo le dijo al noble:"Se ve que eres de naturaleza sabia,y tienes una habilidad innata para aprender Zen". 

"Tonterías" dijo Daigu, ¿ por qué adulas a este cabezahueca?"Quizá sea un noble, pero no tiene ni idea de Zen. 

De este modo, en lugar de construir un templo para Gudo, el señor feudal lo construyó para Daigu, y estudió Zen con él. 

"Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes"

Lao-Tsé

martes, 23 de octubre de 2012

El eco de la vida




Un niño y su padre, estaban caminando en las montañas. De repente, el hijo se cae, se lastima y grita:

- Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh!

Para su sorpresa oye una voz repitiendo en algún lugar de la montaña:

- Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh!

Con curiosidad el niño grita:

- ¿Quién está ahí?.

Recibe una respuesta:

- ¿Quién está ahí?.

Enojado con la respuesta, el niño grita:

- Cobarde.

Y recibe de respuesta:

- Cobarde.

pregunta:

- ¿Que sucede?

El padre, sonríe y le dice:

- Hijo mío, presta atención.

Y entonces el padre grita a la montaña:

- Te admiro.

Y la voz responde:

- Te admiro.

De nuevo, el hombre grita:

- Eres un campeón.

Y la voz le responde:

- Eres un campeón.

El niño estaba asombrado, pero no entendía.

Luego, el padre le explica:

- La gente lo llama eco, pero en realidad es la vida. Te devuelve todo lo que dices o haces. Nuestra vida es simplemente un reflejo de nuestra acciones.

Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor. Si deseas felicidad, da felicidad a los que te rodean.

Si quieres una sonrisa en el alma, da una sonrisa al alma de los que conoces.

Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida.

La vida te dará de regreso exactamente aquello que tu le has dado. Tu vida no es una coincidencia, es un reflejo de ti.

Alguien dijo: "Si no te gusta lo que recibes de vuelta, revisa muy bien lo que estás dando..."

C

viernes, 31 de agosto de 2012

Las cuatro cosas que jamás se recuperan.




Cuando llegaron al borde del río, el maestro arrojó una moneda de oro al fondo. El discípulo, creyendo que se trataba de un manantial de los deseos, se dispuso a hacer lo mismo, pero la mano del sabio detuvo su acción:
-Nunca olvides que existen cuatro cosas en la vida que jamás se recuperan:
    La piedra, después de arrojada.
    La palabra, después de proferida.
    La ocasión, después de perdida.
    El tiempo, después de pasado.
Durante un tiempo, ambos callaron y vieron pasar el agua, un agua que nunca más volvería... El discípulo, inmerso en este pensamiento, se atrevió a romper el silencio:
-¿Por qué ha arrojado algo tan valioso al río, maestro? No le veo sentido…
-Para que recuerdes que esta lección no tiene precio. –contestó el sabio.


viernes, 17 de agosto de 2012

LA CARRETA VACÍA



Una mañana iba caminando con mi padre por la calle y de repente me dijo: - ¿Qué alcanzas a escuchar? 

Yo le conteste:

- ¿Te refieres al ruido de los pájaros? 

El me dijo:

- No, no, no. Pon atención. ¿Lo oyes? 

Entonces le pregunte:

- ¿Te refieres a la carreta? 

El me dijo:

- Exacto, así es. ¿Y te das cuenta que es una carreta que va vacía? 

Entonces yo le pregunte:

- Y ¿Cómo sabes que esta vacía? 

El me dijo:

- Ah, pues muy sencillo. Cuanto más vacía está la carreta, mayor ruido hace. 

Ahora cada vez que conozco a una persona escandalosa y que trata de llamar la atención, recuerdo las palabras de mi padre de esa mañana y me digo a mi misma, “Cuanto más ruido hace una persona, más vacía se encuentra”


miércoles, 15 de agosto de 2012

CINCUENTA AÑOS DE CORTESÍA



Un matrimonio de ancianos celebraba sus bodas de oro. 

Mientras desayunaban juntos, la mujer pensó: “desde hace cincuenta años siempre he tenido en consideración a mi marido y le he dado la parte más tostada del pan. Pero hoy quiero disfrutar de esta delicia”. Untó dicha parte para ella y le dio la otra parte al marido. 

Contrariamente a lo que esperaba, éste, muy alegre le besó la mano y le dijo: “querida, me has dado la mayor alegría en este día. Hace cincuenta años que no probaba la parte interior del pan que tanto me gusta. Siempre pensé que la debía guardar para ti ya que te gustaba tanto”


lunes, 13 de agosto de 2012

BOLSITAS



Un sabio explicaba con esta metáfora la variedad de estilos de vida. 

Cuando nacemos - explicaba- nos cuelgan dos bolsitas, a modo de alforjas, una delante y otra detrás. Cada vez que nos elogian, nos premian o nos alaban llenamos la bolsita de delante. Pero cada vez que nos castigan, nos hacen sentir culpables o nos avergüenzan llenamos la bolsita de atrás. 

Con el tiempo cada individuo consigue una distribución diferente de pesos en las bolsitas. Los hay que van muy cargados de espalda, llenos de culpas y recriminaciones contra ellos mismos. Pero los hay que llevan la bolsita de delante muy llena y son orgullosos y satisfechos de si mismos. 

A los primeros hay que descargarles del peso de tanta culpa. A los segundos sólo los golpes duros de la vida consiguen vaciarles la bolsita de delante.


sábado, 30 de junio de 2012

Rumores



El discípulo no podía reprimir las ganas que tenía de contarle al Maestro el rumor que había oído en el mercado.

- Aguarda un minuto, dijo el Maestro.

- Lo que piensas contarnos ¿es verdad?

- No lo creo.

- ¿Es útil?

- No, no lo es.

- ¿Es divertido?

- No.

- Entonces, ¿por qué tenemos que oírlo?

Anthony de Mello

lunes, 25 de junio de 2012



Carla Coletas era una niña buena, un poco callada y reservada. No hablaba mucho, en parte por vergüenza, y en parte también porque a veces no sentía que tuviera nada interesante que decir. Pero el año que Carla y su familia se cambiaron de casa, todo eso cambió.
Cuando llegó a la nueva casa, Carla descubrió un gran desván lleno de trastos viejos, al fondo del cual había un gran baúl en el que encontró todo tipo de cosas extrañas; y al fondo, debajo de todas ellas, encontró algo especial: era un libro antiguo, con las tapas muy gruesas y pesadas, escrito con letras doradas. Pero lo que lo hacía especial de verdad, era que podía brillar en la oscuridad y que de la forma más fantástica y mágica, el libro flotaba en el aire, y no necesitaba estar apoyado.

Carla llevó el libro a su cuarto y lo escondió hasta la noche, poniendo a su perrito a vigilar. Y cuando estuvo segura de que no vendría nadie, se sentó junto a su perro y comenzó a leer. Era un libro de cuentos, pero casi no pudo leer nada porque al poco su perro comenzó a hablarle:

- ¡Qué libro más interesante has encontrado!, tiene unos cuentos muy bonitos!
Carla no se lo podía creer, pero su perro seguía hablando con ella, contándole cosas y haciéndole mil preguntas. Finalmente, la niña pudo reaccionar y preguntar

-Pero, ¿cómo es que estás hablando?

- No lo sé- dijo el perro ahora yo sólo digo lo que antes pensaba... para mí no ha cambiado mucho, pero supongo que habrá sido este libro raro.

Carla decidió investigar el asunto, y se le ocurrió enseñar el libro a otros animales. Uno tras otro, todos comenzaban a hablar, y en poco tiempo, Carla estaba charlando amistosamente con un perro, tres gatos, dos palomas, un periquito y cinco lagartijas. Todos ellos hablaban como si lo hubieran hecho durante toda la vida, y ¡todos decían cosas interesantísimas!¡Claro, chica!, le decía el lagartijo Pipón, ¡todos tenemos una vida increíble!

Durante algunos días, Carla Coletas estuvo charlando y charlando con sus nuevos amigos, y disfrutaba de veras haciéndolo, pero un día, sin saber ni cómo, el libro desapareció, y con él también lo hicieron sus amigos los animales con sus voces. Carla buscó por todas partes, pero no hubo forma de encontrarlo, y a los pocos días, echaba tanto de menos las animadas charlas con sus amigos, que no podía pensar en otra cosa.

Entonces recordó lo que le había dicho Pipón, y pensó que ella casi no hablaba nunca con sus compañeros del cole y otros niños, y ¡seguro que todos tenían una vida increíble!. Así que desde aquel día, poquito a poco, Carla fue hablando más y más con sus compañeros, tratando de saber algo más de sus increíbles vidas, y resultó que, sin apenas darse cuenta, tenía más amigos que ningún otro niño; y ya nunca más le faltó gente con la que disfrutar de una buena charla.


domingo, 10 de junio de 2012

Flexibilidad



Era un padre que no acababa de superar la evolución de la tecnología y de la sociedad. Cierto dia llego a su casa un amigo suyo a quien le comentó:

Estoy preocupado por mi hija. Está colgada del teléfono móvil enviando mensajes todo el dia. Lo peor de todo es que escribe incluso con palabras que no entiendo.

Todo lo que tienes que hacer es amoldarte y acoplarte a ella, ser flexible, le dijo el amigo.

Si, pero fijate que el otro dia estaba en su cuarto y yo abajo viendo la televisión y me envió un mensaje. ¿Sabes lo que decía? Dijo el padre.

No, respondió el amigo.

Papa, súbeme una Coca Cola.

¿Y tu que hiciste? Preguntó el amigo.

Subírsela, replico el padre.

Noooooo!!!!! Dijo el amigo. Tenias que haberle enviado otro mensaje.

Y, ¿Que le diría en el preguntó el padre?

¡Que te la suba tu padre!, respondió el amigo.

miércoles, 6 de junio de 2012

La rana sorda



Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. 

Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos,se debían dar por muertas. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. 

Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía caso seguir luchando. Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo. Cuando salió, las otras ranas le dijeron:"nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos". La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo. Moraleja 

1. La palabra tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento a alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo y finalizar el día.
2. Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que lo acabe por destruir.  Tengamos cuidado con lo que decimos. 

3. Una persona especial es la que se da tiempo para animar a otros. Una referencia relacionada: En los Estados Unidos de Norteamérica, en la NASA, hay un poster muy lindo de una abeja, el cual dice así: "Aerodinámicamente, el cuerpo de una abeja no está hecho para volar; lo bueno es que la abeja no lo sabe" ¿Qué te parece si hacemos oídos sordos a las cosas negativas y comenzamos a animarnos todos a todos para que este año sea mucho mejor para todos...? Si te parece bien, súmate a la causa, nadie te va a felicitar, pero la satisfacción propia de hacer algo por los demás, es la mejor recompensa.


viernes, 1 de junio de 2012

El ciego y el lampar



Cuando un ciego se despedía de su amigo, éste le dio una lámpara. 

“Yo no preciso de la lámpara, pues para mí, claridad u oscuridad no tienen diferencia” -dijo el ciego. 

“Conozco al respecto, pero si no la lleva, tal vez otras personas tropiecen con usted” -dijo su amigo. 

-"Está bien" 

Luego de caminar en la oscuridad tropezó con otra persona.... 

-“¡Huy!”-dijo el ciego. 

-“¡Hay!” -dijo la persona chocada por el ciego en la oscuridad. 

-“¿Usted no vio esta lámpara?” -dijo enojado el ciego. 

-“¡Amigo! Su lámpara estaba apagada”


jueves, 12 de abril de 2012



Un cuento sobre las diferencias aparentes

Cuatro viajero provenientes de distintos países que seguían la misma ruta juntaron el poco dinero que tenían para comprar comida.

-El persa dijo: comparemos angur.

-El árabe contestó: no, yo quiero inab.

-El turco no estuvo de acuerdo y exclamó: de eso nada, yo comeré uzum.

-El griego protestó diciendo: lo que compraremos será stafil.

Como ninguno sabía lo que significaban las palabras de los demás, comenzaron a pelear entre sí.

Tenían información, pero carecían de conocimiento.

Pasó por allí un hombre que dijo:

-Yo puedo satisfacer el deseo de todos ustedes, denme su dinero.

Los viajeros accedieron a la solicitud del recién llegado. Al cabo de un rato, el hombre regresó con aquello que todos habían mencionado sin saber que se referían a lo mismo: uvas.

martes, 10 de abril de 2012

Tres regalos



Cierta vez, en la ciudad de Becharre, vivía un amable príncipe, querido y honrado por todos sus súbditos.

Pero había un hombre, excesivamente pobre, que se mostraba amargo con el príncipe y movía continuamente su lengua, pestilente en sus censuras.

El príncipe lo sabía. Pero era paciente.

Por fin decidió considerar el caso. Y, una noche de invierno, un siervo del príncipe llamó a la puerta del hombre, cargando un saco de harina de trigo, un paquete de jabón y uno de azúcar.

-El príncipe te envía estos regalos como recuerdo -dijo el siervo.

Y el hombre se regocijó, pues creyó que las dádivas eran un homenaje del príncipe. Y, en su orgullo, fue en busca del obispo y le contó lo que el príncipe había hecho, agregando:

-¿No ve cómo el príncipe desea mi amistad?

-Pero el obispo respondió:

-¡Oh! Qué príncipe sabio y qué poco comprendes. Él habla por símbolos. La harina es para tu estómago vacío, el jabón para tu sucia piel y el azúcar para endulzar tu amarga lengua.

Desde aquel día en adelante, el hombre sintió vergüenza hasta de sí mismo, y su odio al príncipe se hizo mayor que nunca. Pero, a quien más odiaba era al obispo que interpretó la dádiva del príncipe.

Sin embargo, desde entonces guardó silencio.


martes, 13 de marzo de 2012

La que era sorda.



Había una vez un hombre rico desposado con una joven sorda por completo.

Una mañana, mientras desayunaban, ella le dijo:

-Ayer visité el mercado y exhibían vestidos de seda de Damasco, velos de la India, collares de Persia y brazaletes de Yemén. Parece que las caravanas acaban de traer todo eso a nuestra ciudad. Y ahora mírame, yo en harapos, siendo la esposa de un hombre rico. Debo comprar alguno de esos hermosos objetos.

-Querida -contestó el esposo, aún ocupado con su café matinal- no existe razón alguna por la cual tú no vayas al mercado y compres todo lo que tu corazón desee.

-¡No! -protestó la esposa sorda-. Siempre dices no, no. ¿Es necesario que aparezca en harapos ante nuestros amigos, avergonzando así a tu fama y a mi gente?

-No he dicho que no -dijo el esposo-; puedes ir libremente a la plaza del mercado y comprar la vestimenta más hermosa y las joyas que hayan llegado a nuestra ciudad.

Pero otra vez la esposa equivocó la lectura de sus palabras y replicó:

-De todos los hombres ricos tú eres el más miserable. Me niegas toda belleza y hermosura mientras las otras mujeres de mi edad caminan por los jardines de la ciudad ataviadas con ricos vestidos. -Y comenzó a llorar. Y mientras sus lágrimas caían sobre su pecho gritó otra vez: -Tú siempre me dices no, no, cuando deseo un vestido o una joya.

Entonces el esposo, conmovido, se levantó, y sacando de su bolsa un puñado de oro, se lo entregó y con dulzura le dijo:

-Ve al mercado, querida mía, y compra todo lo que desees.

Desde ese día la joven y sorda esposa cada vez que deseaba algo aparecía ante su esposo con una perlada lágrima en los ojos, y él en silencio tomaba un puñado de oro y lo ponía sobre sus faldas.

Pero ocurrió que la joven se enamoró de un joven cuyo hábito era realizar largos viajes. Y cuando él partía ella se sentaba a llorar.

Cuando el esposo la hallaba llorando decía en su corazón: "Debe haber llegado una nueva caravana con prendas de seda y joyas raras".

Y sacaba otro puñado de oro y se lo entregaba.


lunes, 5 de marzo de 2012

La búsqueda



Hace mil años dos filósofos se encontraron en la cuesta del Líbano y uno le dijo al otro:

-¿Hacia dónde te diriges?

-Busco la fuente de la juventud -respondió el otro- que se halla entre estas colinas. He. encontrado escritos donde cuenta sobre la fuente floreciendo en dirección al sol. Y tú ¿qué buscas?

-Busco el misterio de la muerte -contestó el primero.

Entonces cada uno pensó que el otro estaba falto de grandes conocimientos y comenzaron a discutir y a acusarse de ceguera espiritual.

Mientras los filósofos discutían al viento, pasó por allí un extranjero considerado tonto en su propia ciudad. Cuando oyó a los hombres en ardiente disputa se detuvo por un momento y escuchó sus argumentos.

Luego acercándose les dijo:

-Mis buenos amigos, realmente ambos pertenecen a la misma escuela filosófica y hablan sobre lo mismo, sólo que usan palabras diferentes. Uno de ustedes busca la fuente de la juventud, y el otro el misterio de la muerte. Son una misma cosa y como una habitan ambas en ustedes -y se apartó diciendo:

-Hasta siempre, sabios.

Y alejándose se reía con complaciente risa.

Los dos filósofos se miraron en silencio por un momento y luego también ellos rieron. Y uno de los dos dijo:

-Y bien, ¿por qué no caminamos y buscamos juntos?



viernes, 2 de marzo de 2012

En la feria



Desde la campiña llegó a la Feria una niña muy bonita. En su rostro había un lirio y una rosa. Había ocaso en su cabello, y el amanecer sonreía en sus labios.

Ni bien la hermosa extranjera apareció ante sus ojos, los jóvenes se asomaron y la rodearon. Uno deseaba bailar con ella, y otro día cortar una torta en su honor. Y todos deseaban besar su mejilla. Después de todo, ¿no se trataba acaso de una Bella Feria?

Mas la niña se sorprendió y molestó, y pensó mal de los jóvenes. Los reprendió y encima golpeó en la cara a uno o dos de ellos. Luego huyó.

En el camino a casa, aquella tarde, decía en su corazón: "Estoy disgustada. ¡Que groseros y mal educados son estos hombres! Sobrepasan toda paciencia".

Y pasó un año, durante el cual la hermosa niña pensó mucho en Ferias y hombres. Entonces regresó a la Feria con el lirio y la rosa en el rostro, el ocaso en su cabello y la sonrisa del amanecer en sus labios.

Pero ahora los jóvenes, viéndola, le dieron la espalda. Y permaneció todo el día ignorada y sola.

Y, al atardecer, mientras marchaba camino a su casa, lloraba en su corazón: "Estoy disgustada. ¡Que groseros y mal educados son estos hombres! Sobrepasan toda paciencia".