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miércoles, 1 de mayo de 2013

Un Tipo de Estrategia



Comenta un sabio chino sobre las estrategias del guerrero de la luz:
Haz creer a tu enemigo que no conseguirá grandes recompensas si decide atacarte; así disminuirás su entusiasmo”.

“No te avergüences de retirarte provisionalmente del combate si percibes que tu enemigo está más fuerte; lo importante no es la batalla aislada, sino el final de la guerra.”

“Si estás lo bastante fuerte, tampoco tengas vergüenza de fingirte débil; esto hace que tu enemigo pierda la prudencia y ataque antes de hora”.

“En una guerra, la capacidad de sorprender al adversario es la base de la victoria”. 


domingo, 30 de diciembre de 2012

El médico ignorante



Un médico ignorante trataba a un enfermo.

Los demás médicos habían asegurado que, aunque no estaba en peligro, su mal sería de larga duración; únicamente el médico ignorante le dijo que tomara todas sus disposiciones porque no pasaría del día siguiente.

Al cabo de algún tiempo, el enfermo se levantó y salió, pálido y caminando con dificultad. Nuestro médico le encontró y le dijo:

- ¿Cómo están, amigo, los habitantes del infierno?

- Tranquilos – contestó -, porque han bebido el agua del Lecteo.

- Pero últimamente Hades y la Muerte proferían terribles amenazas contra los médicos porque no dejan morir a los enfermos, y a todos los apuntaban en su libro. Iban a apuntarte a tí también, pero yo me arrojé a sus pies jurándoles que no eras un verdadero médico y diciendo que te habían acusado sin motivo.

Ten cuidado 
con los que pretenden arreglar tus problemas 
sin tener preparación para ello.

Fuente: fábula de Esopo

sábado, 3 de noviembre de 2012

Cuidar de la vida



La abuela le dice a la niña: 

“Coge esta aguja y un puñado de arroz del bol. Tira el arroz sobre la aguja y avísame cuando un grano se quede clavado en ella”. 

La niña tira y tira arroz pero ningún grano queda clavado en la aguja.

“No puedo, abuela”. 

La abuela dice: “Pues igual de difícil, de improbable, es nacer como un ser humano, por eso es tan valiosa la vida de una persona, no la malgastes”


viernes, 1 de junio de 2012

El ciego y el lampar



Cuando un ciego se despedía de su amigo, éste le dio una lámpara. 

“Yo no preciso de la lámpara, pues para mí, claridad u oscuridad no tienen diferencia” -dijo el ciego. 

“Conozco al respecto, pero si no la lleva, tal vez otras personas tropiecen con usted” -dijo su amigo. 

-"Está bien" 

Luego de caminar en la oscuridad tropezó con otra persona.... 

-“¡Huy!”-dijo el ciego. 

-“¡Hay!” -dijo la persona chocada por el ciego en la oscuridad. 

-“¿Usted no vio esta lámpara?” -dijo enojado el ciego. 

-“¡Amigo! Su lámpara estaba apagada”


martes, 4 de octubre de 2011

Invierno



Recuerdo que un invierno mi padre necesitaba leña, así que buscó un árbol muerto y lo cortó. Pero luego, en la primavera, vio desolado que al tronco marchito de ese árbol le brotaron renuevos.

Había perdido todas las hojas en el invierno. Hacía tanto frío, que las ramas se quebraban y caían como si no le quedara al viejo tronco ni una pizca de vida. 

Mi padre dijo: "Estaba yo seguro de que ese árbol estaba muerto.

Pero ahora advierto que aún alentaba la vida en aquel tronco". 

Y volviéndose hacia mí, me aconsejó: "Nunca olvides esta importante lección. Jamás cortes un árbol en invierno. Jamás tomes una decisión negativa en tiempo adverso. Nunca tomes las más importantes decisiones cuando estés en tu peor estado de ánimo. Espera. Sé paciente. La tormenta pasará. Recuerda que la primavera volverá".


miércoles, 6 de julio de 2011

Prudencia



Cuando llegaron al borde del río, el maestro arrojó una moneda de oro al fondo. El discípulo, creyendo que se trataba de un manantial de los deseos, se dispuso a hacer lo mismo, pero la mano del sabio detuvo su acción:

-Nunca olvides que existen cuatro cosas en la vida que jamás se recuperan:
La piedra, después de arrojada.La palabra, después de proferida.La ocasión, después de perdida.El tiempo, después de pasado.
Durante un tiempo, ambos callaron y vieron pasar el agua, un agua que nunca más volvería... El discípulo, inmerso en este pensamiento, se atrevió a romper el silencio:

-¿Por qué ha arrojado algo tan valioso al río, maestro? No le veo sentido…

-Para que recuerdes que esta lección no tiene precio. –contestó el sabio.

sábado, 23 de abril de 2011

El león y la cabra



Un león hambriento, viendo que no le era fácil subir a los riscos en que pacía una cabra, se fue acercando poco a poco.

Pronto se dio cuenta que le sería imposible llegar hasta la cabrita y, entonces, le dirigió cariñosas frases invitándola a pasear juntos por la fresca y aromática hierba de la pradera.

- ¡Deja esas peñas esteriles, le decia, y baja a los prados donde yo habito, amiga mia!

- Tienes razon, contesto la cabra, asi lo haré con mucho gusto, pero cuando estes muy lejos de estos lares.



Nunca escuches del enemigo el consejo, si no quieres sufrir amargos desengaños.

sábado, 2 de abril de 2011

Prudencia: La zorra y el mono coronado rey




En una reunión de animales bailó tan bonito el mono, que se ganó la simpatía de los espectadores y lo eligieron rey.

Celosa la zorra por no haber sido ella la elegida, vio un trozo de comida en un cepo y llevó allí al mono, diciéndole que había encontrado un tesoro digno de reyes, pero que en lugar de tomarlo para llevárselo a él, lo había guardado para que fuera él personalmente quien lo cogiera, ya que era una prerrogativa real.

El mono se acercó sin más reflexión, y quedó prensado en el cepo.

Entonces la zorra, a quien el mono acusaba de tenderle aquella trampa, repuso:

-¡Eres muy tonto, mono, y todavía pretendes reinar entre todos los animales!

Nunca te lances a una empresa,
si antes no has reflexionado sobre sus posibles éxitos o peligros.


Esta fábula resalta la importancia de practicar el valor de la Prudencia. La Prudencia, en estricto sentido, es una virtud. Sin embargo, la reconocemos también como el valor que nos ayuda o reflexionar y a considerar los efectos que pueden producir nuestras palabras y acciones, teniendo como resultado un actuar correcto en cualquier circunstancia.

El valor de la Prudencia nos hace tener un trato justo y lleno de generosidad hacia los demás, edifica una personalidad recia, segura, perseverante, capaz de comprometerse en todo y con todos, generando confianza y estabilidad en quienes le rodean, seguros de tener a un guía que los conduce por un camino seguro.

¡Cuántas veces un líder pone en peligro a la empresa por seguir lo que le aconsejan asesores poco experimentados o mal intencionados como la zorra! La Prudencia nos llama a planificar y medir las consecuencias de nuestras acciones antes de proceder