viernes, 26 de agosto de 2011

Cómo bailar bajo la lluvia


Era una mañana agitada, eran las 8:30… cuando un señor mayor, de unos 80 años, llegó al hospital para que le sacaran los puntos de un pulgar, de un corte que se hizo unos dias atras. El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00 am.

Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora antes de que alguien pudiera atenderlo. Lo vi mirando su reloj y decidí, ya que no estaba ocupada con otro paciente, podría examinar su herida. Durante el examen, comprobé que estaba perfectamente curado, entonces le pedí a uno de los doctores algunos elementos para quitarle las suturas y curar su herida.

Mientras le realizaba las curas, le pregunté si tenía una cita con otro médico esa mañana ya que lo veía tan apurado. 

El señor me dijo que no, que necesitaba ir al geriátrico para desayunar con su esposa como todos los dias. Le pregunté entonces por la salud de ella.

Él me respondió que ella hacía tiempo que estaba allí, que padecía de Alzheimer. 

Le pregunté si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde.

Me respondió que hacia tiempo que ella no sabía quien era él, que hacía cinco años que ella ya no podía reconocerlo. 

Me sorprendió, y entonces le pregunté, '¿Y usted sigue yendo cada mañana, aun cuando ella no sabe quién es usted?' 


Él sonrió…, me acarició la mano… y me contestó:

'Ella no sabe quien soy,  pero yo aún sé quién es ella.' 

Se me erizó la piel, y tuve que contener las lágrimas mientras él se iba, y pensé:

'Ese es el tipo de Amor que quiero en mi Vida.'


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