jueves, 9 de febrero de 2012

El relámpago



Un día de tormenta estaba un obispo cristiano en su catedral, y se le acercó una mujer no cristiana y le dijo:

-Yo no soy cristiana. ¿Existe salvación del fuego del infierno para mí?

El obispo miró y respondió:

-No, sólo se salvan los bautizados en el agua y en el espíritu.

Y mientras aún hablaba, un rayo cayó con estruendo sobre la catedral, y ésta fue invadida por el fuego.

Y los hombres de la ciudad llegaron corriendo y salvaron a la mujer, pero el obispo se consumió, alimento del fuego.


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