Mostrando entradas con la etiqueta Hijos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hijos. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de abril de 2013

El mejor padre




Un hombre, todavía no muy mayor, relataba a un amigo:

—Quise darle a mis hijos lo que yo nunca tuve. Entonces comencé a trabajar catorce horas diarias. No había para mí ni sábados ni domingos; consideraba que tomar vacaciones era locura o sacrilegio. Trabajaba día y noche. Mi único fin era el dinero, y no me paraba en nada para conseguirlo, porque quería darle a mis hijos lo que yo nunca tuve.

—Y... ¿lo lograste? —intervino el amigo.

—Claro que sí —contestó el hombre—: yo nunca tuve un padre agobiado, hosco, siempre de mal humor, preocupado, lleno de angustias y ansiedades, sin tiempo para jugar conmigo y entenderme. Ese es el padre que yo les di a mis hijos. Ahora ellos tienen lo que yo nunca tuve.


miércoles, 23 de enero de 2013

¿Cuánto ganas por hora?



- Papi, ¿cuánto ganas por hora?

Con voz tímida y ojos de admiración, un pequeño recibía a su padre al término de su trabajo.

El padre, dirigió un gesto severo al niño y repuso:

- ¡Mirá hijo, esos informes, ni tu madre los conoce, no me molestes que estoy cansado!

- Pero papi, te pido por favor, ¿cuánto ganas por hora?

Ya el padre reaccionando menos severamente simplemente le contestó:

- 10 euros la hora.

- Papi, me podrías prestar 5 euros ?.-

El padre montando en cólera y tratando con brusquedad al pequeño le dijo:

- ¡Así que esa era la razón de saber lo que gano! ¡Vete a dormir y no molestes, muchacho aprovechado!

Había caído la noche. El padre, meditando lo sucedido se sintió culpable, y se dijo a si mismo “a lo mejor quería comprarse algo”. 
Entonces queriendo descargar su conciencia dolida se asomó al cuarto de su hijo y le preguntó:

- ¿Duermes, hijo?

- No -contestó entre sueños-

- Aquí te traigo el dinero que me pediste –le dijo el padre-

- ¡Gracias papi!

El niño tomó el dinero y metiendo su manito bajo la almohada sacó otros billetes y le dijo al padre:

- Ahora ya tengo los 10 euros. ¿Papi, podría comprarte una hora de tu tiempo?

martes, 8 de enero de 2013

Tus hijos




Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida,
deseosa de sí misma.

No vienen de ti,
sino a través de ti,
y aunque estén contigo,
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos,
pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas,
porque ellos
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerles semejantes a ti,
porque la vida no retrocede ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual tus hijos,
como flechas vivas,
son lanzados.
Deja que la inclinación,
en tu mano de arquero,
sea para la felicidad.

Khalil Gibran, poeta, filósofo y artista libanés